
La civilización Sao floreció en África Central entre los siglos XI a. C. y XVI d. C. y vivieron alrededor del lago Chad y en la ribera del río Chari, hoy territorio entre Camerún y Chad.
Los sao fueron los primeros pobladores de los que se tiene constancia en Camerún.
Lo poco que se sabe de ellos procede de la arqueología y del relato escrito en el siglo XVI de Ahmad ibn Furtu, un explorador e imán islámico que entró en contacto con ellos.
En algún momento alrededor del siglo XVI, la conversión al islam alteró su identidad cultural y desaparecieron. Hoy en día, los sara y los kotoko afirman ser sus descendientes.
De acuerdo con la tradición oral y los hallazgos arqueológicos, se cree que el origen de los sao es en el valle del Nilo en el siglo XI a.C. De lo que si se tiene constancia es que dos siglos después su población se extendía alrededor del lago Chad y en las orillas del río Chari.
La cultura y civilización sao son en gran parte desconocidas. Se sabe que vivían en recintos amurallados, donde había fuentes de agua, con muros de piedra de hasta 4 metros de espesor. En su interior se agrupaban las cabañas.
Se organizaban por clanes patrilineales que compartían un mismo idioma y religión, y unidos por un solo gobernador o rey.
Los sao eran agricultores y pescadores, aunque también temibles guerreros.
A juzgar por los esqueletos hallados en las tumbas, eran de estatura muy elevada.
Las piezas sao que nos han llegado a día de hoy, nos muestran que eran artesanos especializados en bronce, cobre y hierro. Los hallazgos incluyen esculturas de bronce y estatuas de figuras humanas y zoomorfas en terracota, monedas, urnas funerarias, utensilios domésticos, joyas, cerámica decorada y lanzas. La mayoría de los hallazgos arqueológico se encuentran al sur del lago Chad.
Esta pieza ha sido analizada mediante termoluminiscencia (TL) y se ha comprobado que se encuentra dentro del rango de antigüedad mencionado
BIBLIOGRAFIA:





